Adaptarse, aggiornarse, estar a la altura de la época, no retroceder… ¿Y cuándo el tiempo, no sólo para comprender la nueva realidad, sino para duelar la vieja? El duelo es un proceso necesario. No es algo que el Yo atraviesa, es algo que atraviesa al sujeto. El recorrido es desde la falta hacia la pérdida. Requiere, necesita tiempo y trabajo… Sobre esta nueva realidad, no sabemos nada. Pero sabemos del horror al saber.
(Mal)estar a la altura de la época: duelo y producción